Eché un vistazo a la sala el 17 de marzo. Al registrarme, por alguna razón la sala rechazó mi cuenta de Gmail, así que tuve que usar mi correo de Yandex, y funcionó. De momento no hay Omaha, pero sí una sorprendente cantidad de Hold'em, hasta NL200. En el lobby siempre se ve la mesa más prometedora: donde hay un bote medio grande, ahí es donde está la diversión. Casi toda la gente que he visto estaba completamente fuera de sí. En una de las primeras manos que jugué, uno hizo un contra-bet de 10 bancos en el flop y le igualaron. Anarquía total por ahora, en general. Jugar en dos mesas es relativamente cómodo, todo en una sola pestaña, te lleva automáticamente a donde está el turno. En resumen, si estás dispuesto a aguantar jugar en el navegador y sin software, es precisamente en estas salas donde ahora se encuentran los mejores campos en los límites bajos y medios.